Probióticos

Hoy les hablaré de los probióticos (algo que no conocía antes), mis hábitos alimenticios, y todo lo que he aprendido y experimentado hasta ahora.

Esto es solo un tema que me gusta, me confunde y me intriga cada vez más por mis ganas de mejorar y sentirme bien conmigo misma en todo sentido, sobre todo en la salud.

Yo realmente sugiero (por favor) no creer en cualquier cosa que se lee por ahí. 

Mejor hacer tu propia investigación y cuestionar todo, incluso a los doctores que te atienden (si se da el caso). 🤓

Lo curioso es que por verme flaca, “en forma”, la gente me cataloga como alguien “sana”.

Y puede que sí (afortunadamente), pero no siempre fue el caso.

Y ya que siempre fui de contextura delgada, antes pensaba que era una bendición comer tan mal y no engordar.

Lo bueno es que me di cuenta (a tiempo) que todo eso era un autoengaño, y ahora mi interés en mejorar mi alimentación va más orientada a mantener mi salud en buen estado, e inevitablemente eso se ve reflejado en lo externo lo cual también está bien.

Creo que es bueno mencionar que el cómo luces por fuera no siempre dicta el estado de tu salud.

Y el hecho de que ahora estés joven y te veas bien, no quiere decir que siempre sea así (o que internamente estés realmente BIEN).

Lo que sí estoy segura es que el mejor momento para cuidar de ti y tus seres queridos es ahora, y antes de quejarnos de sistemas o causas grandes que están fuera de nuestro control, podemos empezar por algo tan simple como nuestros hábitos. Paso a paso. Y luego, podremos con una carga más grande.

Y ese será el mejor legado que le podrás dejar a tus próximas generaciones.

Aquí encontrarás información de:

  • Probióticos: Las bacterias que viven en tu cuerpo
  • Mi experiencia con los suplementos que contienen probióticos
  • Lo mejor que pude haber hecho para mejorar mi salud
  • Mi lista de alimentos de una semana
  • Mi relación con los lácteos
  • Lo más importante para cuidar tu salud

¿Sabías que hay una comunidad de 38.000.000.000.000 microorganismos -en su mayoría bacterias- que viven en tu cuerpo?

Aparte, los condenados pesan alrededor de 1.5-3 kg (casi lo mismo que tu cerebro). 🧠

Siempre he escuchado esto: bacterias = malas.

PERO, lo que se sabe hasta ahora es que solo aproximadamente 100 de ellas representan una amenaza real para el ser humano. La mayoría son inofensivas y muchos tienen sus beneficios o incluso son indispensables.

Lo curioso de esto es que casi no hay ninguna función en nuestro cuerpo en la que las bacterias no están ahí bailando la mazucamba. 

Cuando empecé a tener problemas con la salud de mi panza (muchos food babies, dolor, y síntomas incómodos que nadie quiere leer así que lo dejo a tu imaginación) hice lo que todo mortal haría (que privilegio y que dicha). 

Fui al doctor. 

Muchas consultas, exámenes y tratamientos después me di cuenta que las cosas no estaban mejorando, entonces me convertí en mi propio experimento. 

Realmente mi interés en la nutrición no es para bajar o subir peso, o por el gimnasio.

Sino para comer y no morir en el intento (también para no terminar como pez globo cada que como algo que supuestamente es “sano”). 

Esa es la cuestión: Lo que es sano para ti, puede que no sea sano para mí. Y viceversa.

Dato curioso: Digiero MUCHO más fácil la carne que los vegetales o las frutas. 

La cosa es que en medio de mi frustración por no saber la raíz del problema, me puse a leer más sobre la comida y sus efectos en la salud intestinal.

Entonces me di cuenta que la comida tiene mucho que ver en nuestra salud en general.

Por eso llegué a la palabra de probióticos (Lo cual no era lo mismo que prebióticos como yo pensaba). 

Probióticos y hábitos alimenticios
  • Los probióticos son bacterias vivas que viven en tu intestino. 
  • Los prebióticos son un tipo de fibra TÚ no puedes digerir, pero los probióticos sí.  

Entonces, si tus bichitos (probióticos) están débiles o ni siquiera existen en tu flora, los prebióticos pueden quedarse en tu organismo por mucho más tiempo y causar problemas de salud (lo que no digieres, te hace mal). 

Otra cosa: Si bien los antibióticos pueden matar infecciones, cuando se excede de su uso también pueden causar resistencia a los mismos y matar las bacterias buenas de nuestro intestino, lo que puede traer consecuencias en la salud a largo plazo.

Entonces, creo que consumirlos tanto en mi infancia pudo haber tenido un efecto en mi salud intestinal.

Mi experiencia con los suplementos que contienen probióticos: 

Los primeros días de haber empezado con los probióticos (pastillas) pensaba que me estaban haciendo bien, pero creo que fue más mi mentalidad de “oh sí, ya estoy tomando probióticos, por supuesto que ya me siento bien, bendita medicina”. A los días de tomarlos seguía sintiéndome mal. 

Entonces me di cuenta que no todos los suplementos valen la pena. Y que realmente el primer paso para mejorar la salud intestinal (y en general) es con la comida, no con los suplementos. 

Solo en casos muy específicos se podría decir que los probióticos son necesarios.

Además, se han popularizado tanto gracias al marketing que los promueve constantemente, que es normal ver a la gente consumirlos porque sí, o para “sentirse mejor de la panza” o contrarrestar el hecho de que llevan una alimentación no tan buena.

Pero, para mí lo mejor fue empezar con la comida:

Todo lo que comemos tiene un efecto positivo o negativo en nuestra salud. Lo cual hace todo el sentido del mundo pero a veces el ser humano es como este meme: 

Lo mejor que pude hacer (y sigo haciendo) es evitar: 

  • Alimentos procesados y fritos.
  • Azúcar refinada.
  • Alcohol. 
  • Grasas trans e hidrogenadas: Margarina, aceite de soya, maíz, canola, girasol.

Te puedo mostrar la lista de alimentos que como en una semana:

Hacer este tipo de listas por semana me da más libertad al hacer mis comidas.

Esto me gusta más que hacer un plan de comidas muy específico (porque me aburro). Mi sistema es abrir el refri, ver lo que tengo y cocinar con eso.

Siempre rico y con mucha sazón. Honestamente, soy fan de mi comida (modestia aparte). 

Creo que no tienes que irte a una dieta super restrictiva y extrema para ver cambios en tu salud. Y con el simple hecho de eliminar los alimentos que mencioné anteriormente le estás haciendo un gran favor a tu organismo. 

¿Y los lácteos?

En mi caso no consumo lácteos porque soy intolerante a la lactosa y descubrí que los alimentos “sin lactosa” realmente sí tienen lactosa, es solo que le agregan una enzima para que tu cuerpo sea capaz de digerir la lactosa que tienen esos productos.

Entonces pensé ¿Para qué forzar a mi cuerpo a que digiera algo que está rechazando? 

A veces como cosas con lactosa (a veces sin darme cuenta) y no me afecta, entonces también depende de la cantidad que consuma. 

Mi casa es el lugar más seguro para cuidar mi alimentación, entonces prefiero no tener lácteos o “tentaciones”, alimentos que sé que no ayudan en mi salud. 

SÍ, están presenciando una maracucha-cabimera que no come queso. Algo que pensé imposible porque yo era una adicta al queso (también a la coca-cola, la cual no tomo hace unos 2 años) pero cuando tienes tus prioridades claras (en mi caso es la salud) eso se te hace muy fácil. 

Lo más importante:

Ensayo y error. 

Repito: Lo que funciona para mí puede que no funcione para ti.

O incluso: Lo que funciona para mí durante una semana, puede que no funcione la próxima semana.

Por eso lo más importante de todo es aprender a escuchar nuestro cuerpo. Esto es lo que más me ha ayudado a entender y saber qué alimentos me hacen sentir bien o mal. 

A veces tu cuerpo está tanto tiempo inflamado que ni siquiera te das cuenta que lo que comes te está haciendo daño.

Lecturas recomendadas: 

  • Deep Nutrition por: Catherine Shanahan 
  • Genius Foods por: Max Lugavere
  • Brain Food por: Lisa Mosconi

Podcasts recomendados: 

  • The Doctor’s Farmacy: Mark Hyman, M.D.
  • Feel Better, Live more: Dr Rangan Chatterjee
  • The Genius Life: Max Lugavere

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